¡Feliz Navidad a todos!

El sábado por la tarde, 24 de Diciembre 2016 se celebró la Misa en el Jardín Bíblico para honrar el nacimiento del Niño Dios juntos con los residentes, empleados, amigos, colaboradores y visitantes de la Fundación Hogares Guillermo Hayes. Y queremos compartir con todos ustedes la homilía del Padre John Owen, svd en la misa que se celebró este día.

«La primera Navidad fue la navidad de unos pobres, María y José, que no encontraron lugar en la posada del pueblo de Belén y tuvieron que ocupar un lugar en un estable para que naciera el Niño.Navidad es la fiesta de un Dios que se hace niño, pobre, que entra en nuestro mundo sin poder ni riqueza, débil, frágil, pequeño, para que nadie se asuste de él.

La Navidad no es solo para una noche y de esta noche un ratito y tal vez mañana otro poquito. Es mucho más…es todos los días.

Como todos los años, hemos limpiado la casa, hemos sacudido el polvo, hemos encendido las luces, hemos hecho estrellas de papel plateado, también está adornado el árbol de Navidad, nuestras casas tienen ambientes de fiesta navideña.

Como de costumbre hemos andado de acá para allá buscando regalos y hemos preparado la cena con esmero.

Hermanos, todo esto pasará y será como los fuegos artificiales que se pierden en la noche de nuestras vidas, si todo esto ha sido meramente exterior. Si no hemos encendido la luz del amor del niño Jesús en nuestro corazón.

El Niño Jesús no quiere tibios, ya se dijo cuándo siendo hombre habitaba entre nosotros, no quiere «medias tintas», a ratos si y a ratos no. Trajo la paz, pero también la guerra. La guerra dentro de nosotros mismos para vencer nuestro egoísmo, nuestra soberbia, nuestra envidia, nuestra gran pereza para la entrega total.

La Navidad no es solo para esta noche. Es mucho más que eso, es todos los días, todos los meses y todos los segundos del año en que tenemos que vivir la autenticidad de nuestra fe.

Ser auténticos con nuestra Fe no solo es: no robar, no matar, no hacer mal a nadie. Busquemos en nuestro interior y veamos esos pecados de omisión: el no hacer el bien, el no preocuparnos de los que están a nuestro lado, del hermano que nos tiende la mano y hacemos como que no lo vemos, como que no lo oímos… Veamos si en nuestra vida hay misericordia y generosidad o vivimos solo para atesorar y cuando nos parece que tenemos las manos llenas, las tenemos vacías ante los ojos de Dios.

Y como hoy es un día muy especial, en nuestra primera oración, en nuestra primera conversación contigo te pedimos:

POR LOS ENFERMOS, POR LOS QUE NADA TIENEN Y NADA ESPERAN, POR LA PAZ EN EL MUNDO, POR LOS QUE TIENEN HAMBRE, POR LOS QUE TIENEN EL VACÍO DE NO SER QUERIDOS, POR LOS QUE YA NO ESTÁN A NUESTRO LADO, POR LOS NIÑOS Y LOS JÓVENES, POR LOS MATRIMONIOS, POR EL PAPA FRANCISCO, POR LA IGLESIA.
A TODOS DANOS TU BENDICIÓN EN ESTE AÑO DE LA MISERICORDIA Y PARA TODOS REUNIDOS ACÁ ESTA TARDE EN EL HOGAR SANTA TERESA UNA MUY FELIZ NAVIDAD!»


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