Carta de Navidad 2007

“Oye la voz del heraldo resonando
Cristo está cerca parece decir
arroja los sueños oscuros,
dale la bienvenida a Cristo la luz del día!”

Me encanta preparar esta Carta Navideña cada año, porque es para mí la oportunidad de reflexionar acerca de todo lo acontecido, tanto en mi vida privada como en la vida de mucha gente que son queridas en nuestro Hogar. Acomodar todo en el espacio limitado de una carta, es siempre difícil. Este año es un reto imposible, porque tantos eventos y acontecimientos memorables han ocurrido. A todos los que han rozado nuestras vidas con amor y cuidado el año pasado: por favor estén seguros, que si algunas visitas o eventos no fueron mencionados, no es que han sido olvidados por cierto.

Las alegrías y las penas son parte de todas nuestras vidas, y el entretejido de ambas me han traído al hogar a través del año pasado. Dos grandes amigos y acompañantes de nuestro Hogar se fueron. Aunque creo han pasado a una felicidad eterna con nuestro amado Señor, esta separación temporaria es, no obstante, dura de aguantar.

John Davis trajo alegría a la vida de mucha gente. En esta área de desposeídos, hay unos cuantos centros para el cuidado y rehabilitación y ciertamente que ninguno alcanza a los más pobres de los pobres. Una criatura que cae de un árbol, está condenada a una vida de sufrimientos e invalidez por la falta de un centro de rehabilitación local. Mi sueño era establecer tal centro, pero parecía imposible porque aquí era difícil de explicar el concepto. Al final, logré persuadir a una pareja local par que nos ayuden, ambos arquitectos. John Davis y su esposa María en Merseyside, invitaron a esta pareja a Inglaterra donde se encontraron con los Pobres Sirvientes de la Madre de Dios. Los Pobres Sirvientes administraron el Hogar Clínico de San José, un lugar con los más modernos equipos. Nuestros amigos argentinos, en colaboración con el San José, terminaron diseñando un Centro de Rehabilitación con una pileta de hidroterapia. Esta fue construida con la generosa ayuda del gobierno de Irlanda e inaugurada por la Presidenta McAleese durante su visita en el 2004. Este centro ahora está realizando una gran diferencia en la vida de mucha gente, aliviando su sufrimiento y ayudando a mejorar la calidad de vida.

Luego, en 1998 John y María se vieron involucrados en un accidente en una recta Gales. John quedó severamente cuadripléjico y padeció una profunda depresión, por mucho tiempo, una verdadera noche oscura del alma. Gracias al amor de su esposa María y su experiencia como enfermera, John volvió a una vida relativamente completa. El amor de Nuestro Señor, la devoción y pericia de su esposa y el beneficio de la magnífica tecnología moderna, ayudaron a que John redescubra el entusiasmo por la vida. Su interés por nuestros hogares nunca disminuyó. Siempre se mantuvo en contacto y siempre estaba al alcance para ayudar. No era fácil hacerle entender a nuestro personal los méritos de la terapia del agua. Una vez más, John salió a nuestro rescate e invitó a nuestro fisioterapeuta y algunos de nuestros ayudantes a visitar el Centro de San José.

Aunque parezca increíble, John sobrevivió durante 9 años después de su accidente. Finalmente se fue al hogar con Dios, el 13 de abril último. Dejó todo su equipo ortopédico al Hogar. Había sido su gran deseo de venir y visitarnos, esto no se dio; pero su querida esposa Mary trajo sus cenizas que fueron enterradas aquí en el mes de Julio de 2007.

Estamos eternamente endeudados con John y Mary y rogamos por ellos diariamente, “con corazones llenos de gratitud, te agradecemos, Señor nuestro Dios, por obsequiarnos buenos amigos”.

Como John Davis, mi madre Mary Hayes era una amiga notoria y de lo más generosa con los Hogares de aquí. Especialmente en los primeros días, su casa se convirtió en un centro donde la gente venía a donar dinero, medicamentos y otras necesidades para nuestros Hogares. La casa también era el lugar en la que se vendían tarjetas navideñas para ayudar a financiar nuestro trabajo. Mi madre recibió un hermoso paso a la Vida Eterna. Por mi lado, yo había rezado a nuestros santos, Mario Junior, que yo tuviera la gracia de estar con mi madre durante sus horas finales (los lectores de mis precias cartas Navideñas, recordarán a Mario Junior, un pequeño niño que nació con hidrocefalia e hidroanacefalía; vivió solamente 2 años y medio, pero nos trajo una gran alegría a todos nosotros durante su corta vida).

En el día del fallecimiento de mi madre, tuve mi mano en la suya y estaba diciendo: “Ven Jesús. Ven Espíritu Santo. Ven Virgen María, Madre de Dios”… Durante esta oración, ella se fue con Dios. Ella me permitió estar y acompañarla en los últimos momentos de su vida. La muerte de un esposo, esposa o hijos debe ser la peor pérdida que uno pueda padecer. La muerte de los padres afecta a los sacerdotes especialmente. “Bendito eres Tú, Señor nuestro Dios, quien nos has dado padres santos”.

Hay dolor en la partida de los amados, pero hay alegría en la llegada de nuevos amigos. María Bartnikowski es autora y fotógrafa profesional en Palo Alto, California. Ella visitó nuestros Hogares en el transcurso del año y fue una maravillosa ayuda. Ante mi invitación de que comparta su experiencia, gentilmente ha escrito una breve reflexión:

María Bartnikowski

Estoy enamorándome aquí en el Hogar Santa Teresa del Niño Jesús. Los residentes han abierto su camino a mi corazón y se hace difícil dejarlos. Aquí no hay ninguna sensación de pretensión, con todo el afecto desaparece inmediatamente todo simulario.

Esta es una nueva experiencia para mí, vivir y trabajar con gente que ha sido abandonada y olvidada por su familia. Mario estaba infestado de insectos cuando llegó aquí. Sandra fue encontraba en un calabozo abusada por su propio padrastro y varios hombres de su vecindario. María Inés fue descubierta en el campo comiendo pasto, dejada allí por su familia para que muera. Angélica fue torturada por su padre y hermano, ellos le golpearon la cabeza repetidamente, quemaron y rasgaron sus ropas. Lita tenía gusanos y parásitos debido a un descuido físico extremo.

Casi todos fueron brutalmente abusados, denegados de la comida y el agua, ignorados, ó vivían en condiciones infrahumanas. Un chico fue encontrado comiendo de una fuente en el piso como un perro.

Pero ahora están alimentados, felices, y viven en una casa espléndida. Son queridos por un piadoso personal idóneo, quienes me han enseñado a los tumbos acerca de la paciencia, ternura y amor incondicional.

Es una amplia familia sana y yo estoy incluida en el círculo de amor. Me ofrecen jugo fresco de los naranjos de su extenso jardín orgánico, las comidas surgen ante mí sin haberlas pedido y hacemos cosas juntos, participamos de la misa, compartimos comidas, nos sentamos en el jardín paradisíaco escuchando cantar los exóticos pájaros y vemos un derroche de flores floreciendo todo el día. ¿Cómo es posible que me vaya?

Hubo muchos momentos significativos durante mi estadía. Mientras estaba le daba de comer a Lucas (un bullicioso adolescente en silla de ruedas), me tira sus brazos alrededor del cuello dándome un fuertísimo abrazo que me deja sin aliento. Hace esto en el medio de cada comida. Luego, una noche, a la hora de dormir, Lita acostada en su cama, con una sonrisa radiante lista para dormir, bajo su acogedora manta. Se la veía beatífica.

Una lluviosa noche, varios residentes estaban esperando emocionadamente la hora de la Misa, me convocaban para unirme a ellos. Al día siguiente Angélica, que no puede hablar, pero que con sus ojos expresa todo, fuimos al centro en la combi. Su entusiasmo y risa ante todas las vidrieras y el ajetreo de la calle, me hizo sentir contenta de estar viva.

He sido tratada solamente con ternura, amor y paciencia, cada hora de mi estadía, exactamente como lo son los residentes. Toda la gente que trabaja aquí son de la comunidad local de Oberá, Argentina. Eusebia, la cocinera; Raquel y todas las muchachas; Héctor, el jardinero milagroso; los hombres fuertes Federico y Ángelo; Sara, Gladis y Cacho, quienes guían el barco. Todos ellos consideran a cada residente tiernamente y con puro amor. Es una familia y yo he sido rodeada de amor desde el momento que llegué.

A diferencia del mundo real, esto un oasis paradisíaco. Los Hogares son amplios y escrupulosamente limpios, con cielorrasos altos y espléndidos jardines lujosos. Los últimos días han sido fríos y los hogares estaban ardiendo para alegrar y calentar a todos.

Mario Junior

Hoy (6 de mayo), fue difícil, porque falleció Mario Junior esta mañana. Vino al Hogar hace dos años y medio, cuando estaba al borde de la muerte en el hospital, luego que su madre de 17 años lo abandonó, una criatura prostituta, huyó cuando lo vio. Tenía hidrocefalia, líquido en el cerebro; su cabeza llegó a crecer más que su cuerpo. Apenas mantenido con vida por las enfermeras y médicos del hospital que esperaban que muera en cualquier momento, por lo que razonaron que no era necesario tratarlo. Cuando el padre Liam lo encontró, hizo todo lo posible a su alcance para llevarlo al Hogar, y finalmente, hacerle drenar el cerebro. Tenía que lograr una diferencia en la vida del bebé.

El amor resolvió todo para Mario Junior, cuando él vino a vivir aquí y fue querido y besado hasta el día de ayer cuando falleció en paz. Su ataúd fue tan pequeño en la limusina funeral, pero su corazón era más grande que su cuerpo, ya que todo el que lo conoció lo amaba profundamente. Después de la misa, adecuada como para un rey, lo enterramos y cantamos ante su florida tumba. Hoy, todos tenemos un ángel en el cielo cuidándonos.

Este lugar es milagroso. El amor aquí se irradia a través de los Hogares y se extiende al mundo. Nunca vi nada semejante. Parto mañana y ya lo extraño.

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Las Buenas Nuevas y el Gran Pedido

Como saben, estoy profundamente agradecido por todo lo que ustedes están haciendo para ayudar a los pobres más pobres a nuestro cuidado, aquí en la Argentina. Estoy encantado de informar que el Hogar “Santa Teresa del Niño Jesús” y el de “Virgen de Luján”, tienen ahora un status de Caridad en Irlanda bajo el título de: “Saint Teresa Oberá Support Fund”, esto llega en un momento de gran necesidad. Debemos ahora juntar €100.000 para construir un alojamiento especial, así como los €15.000, que es el costo mensual para el mantenimiento de los Hogares. Por favor, vea el escrito adjunto.

Estoy pidiendo que este año considere una propuesta especial: para realizar contribuciones regulares al Fondo de Mantenimiento del Hogar Santa Teresa, en Oberá, vía orden permanente de pago. Como pueden ver del escrito adjunto, nuestros hogares pueden obtener un beneficio extra en los impuestos donde el donante contribuyentes, pueden realizar donaciones excedentes a € 250 en cualquier día del año.

También estoy esperanzado en que ustedes puedan convocar a algunos de sus amigos y contactos para con esta propuesta.

Una vez más, agradezco su constante ayuda y solidaridad. Usted está presente en nuestras oraciones, aquí en Misiones, y sé que nosotros estamos también en las suyas.

Todos nosotros, les deseamos toda la alegría y bendiciones para la Navidad y el 2008.

P. Guillermo Liam Hayes SVD
Director Hogar Santa Teresa y Virgen de Luján


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