Familiares del P. Guillermo Hayes continúan recaudando fondos

300615La familia extendida del P. Guillermo (Liam) Hayes, Cappamore (Irlanda), corrió en la Maratón de Limerick para apoyar el trabajo maravilloso por los más vulnerables de la sociedad de Oberá.

Los fondos recaudados por la familia del fallecido padre Guillermo Hayes para los Hogares que fundó en Argentina valen “más que dinero”.

El sacerdote de Cappamore, que murió en diciembre del año pasado (64 años), dedicó su vida a ayudar a los más pobres y más vulnerables de Oberá. Fundó dos Hogares para niños y adultos con discapacidad intelectual y física y un hospicio para los moribundos. El P. Guillermo recaudó mucho dinero gracias a sus colaboradores y bienhechores, para construir y financiar los Hogares de la Fundación.

El P. Guillermo sería un hombre orgulloso de ver que decenas de miembros de la familia han donado más de € 7500 participando en la Gran Maratón Limerick. Seamus Doyle (voluntario Irlandés), desde los Hogares, dijo que todos los fondos son muy apreciados. “En el caso de la familia del padre Guillermo, sin embargo, es algo más que dinero. Es el gran deseo de continuar con el sueño del P. Guillermo”.

“Con el dinero recaudado por la familia, los hogares serán ayudados de diferentes maneras, como reparaciones edilicias necesarias, compra de sillas de ruedas, etc.”, dijo Seamus, quien espera poder oír de alguien: “Esa silla de ruedas fue donada por la familia del P. Guillermo”.

El P. Guillermo comenzó su cruzada para cuidar de los pobres cuando comenzó su tarea como capellán del hospital SAMIC de Oberá a mediados de 1980. Él logró tanto, y ahora su familia continúa con su obra.

“Esta ayuda económica de la familia del P. Guillermo, puede ayudar a mejorar la dignidad de nuestros residentes, y ser un refuerzo para la administración y sus asistentes. Queremos tener los más altos estándares posibles de ver que los residentes discapacitados, abandonados y sin amor, vivan tan felices y contentos como sea posible. Si bien estamos muy agradecidos a los que tienen corazones generosos, sin embargo, este dinero de la familia del P. Guillermo significa mucho más. Su familia ayuda a seguir su sueño. Los miembros de la familia son parte del Padre Guillermo, él es uno de ellos y ellos unos de él. Para nosotros. Es un signo de que él todavía está con nosotros en espíritu y un recordatorio para nosotros de su familia”, dijo Seamus.

El P. Guillermo amaba tanto Oberá, que no aceptó volver a Irlanda y estar cerca de su familia para su tratamiento cuando le diagnosticaron cáncer. Sus restos yacen en suelo argentino, con una cruz celta, rememorando sus raíces irlandesas.

“Lo extrañamos mucho al P. Guillermo, todavía es añorado por todos: residentes, asistentes, administrativos y lugareños. Creemos que él nos está acompañando desde lo alto. Todos sabemos que la tara debe continuar y ese era su deseo”, concluyó Seamus.


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