El obispo Arenhardt bendijo el primer Jardín Bíblico de Misiones

Es un proyecto imponente, de alto contenido espiritual. Está en el predio del Hogar Santa Teresa del Niño Jesús. Esta es la primera etapa de un megaproyecto.

CALVARIO. Una imponente réplica del Monte Calvario, con Jesús clavado en la cruz junto a los ladrones, enmudece a las almas.

Con la presencia de un centenar de fieles se realizó ayer la bendición del primer Jardín Bíblico de la provincia, ubicado en el predio del Hogar Santa Teresa del Niño Jesús de esta ciudad. La ceremonia estuvo a cargo del obispo de la flamante Diócesis de Oberá, Monseñor Víctor Arenhardt.

De esa manera una nueva obra del sacerdote Guillermo Hayes -fundador del Hogar Santa Teresa y del Virgen de Luján de Guaraní- se hizo realidad.

El jardín, que se construye en etapas gracias al aporte de muchos benefactores obereños, representa la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Pretenden que el lugar se  convierta en un tesoro espiritual para la ciudad y toda la provincia.

En la víspera, el obispo Arenhardt realizó la bendición de la Cruz que representa el calvario y el sepulcro vacío del Salvador.

La misa contó con la participación de un centenar de personas, entre ellas las que colaboran con el hogar de forma permanente.

Arenhardt destacó la obra que se lleva adelante para la atención de personas con capacidades diferentes y les dio un mensaje a las autoridades presentes: “Nunca dejen de apoyar estas cosas, que no son redituables políticamente, pero tienen una bendición especial desde lo alto”, reflexionó. Además del intendente local, Ewaldo Rindfleisch, y miembros de su gabinete, estuvieron presentes legisladores provinciales.

Lo que se presentó ayer ante la comunidad es la parte más importante del Jardín Bíblico. Ahora se completará el resto, que tiene que ver con el parque temático, ya que se alzaron las cruces del Monte Calvario y luego se sembrarán cientos de especies arbóreas y plantas ornamentales. De hecho, ya se plantaron algunas palmeras.

Inspirado en Irlanda

Según comentaron colaboradores del padre Guillermo Hayes, mentor del Jardín Bíblico, está prevista la concreción de una réplica del monte Getsemaní, donde Jesús oró antes de ser apresado, para el que se plantarán Olivos, y el de los Cantares, que es el jardín de las flores, ese lugar soñado, el Edén.

Además de ser un lugar de representación y oración servirá también para educar, ya que lo podrán visitar las escuelas. José Jakubow, administrador del hogar, resaltó que “se hizo con la ayuda de mucha gente: un empresario nos dio las piedras, otro la arena y se sumaron  más colaboradores con distintos materiales, así pudimos concretar esta parte de la obra, porque no disponemos de dinero para hacerlo”. Para la culminación esperan contar con el aporte oficial, que ya fue solicitado al Gobierno.

La obra surgió de una visita que realizó Guillermo Hayes a un monasterio benedictino en Irlanda, donde -por razones climáticas- usaron otras plantas para representar a las citadas en la Biblia. En cambio, en Misiones, esas plantas crecen sin problemas, como las palmeras, la vid y el olivo, por ejemplo.

Por otro lado, José Jakubow destacó que trabajan en la concreción de “la Casa del Espíritu Santo para atender a las personas con discapacidad mental profunda”. De esta manera se podrá separar a las personas con problemas psicomotrices de las que tienen discapacidad mental y que ahora están juntas en el Santa Teresa.

Fuente: Primera Edición


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