Los perros del padre Guillermo Hayes custodian su tumba

El sacerdote falleció en diciembre de 2014. Fue creador y sostén espiritual de tres hogares para personas desamparadas de Oberá. Sus mascotas también eran de la calle.

AMOR QUE TRASPASA. Las mascotas “sólo demuestran lo que sentimos todos”, dicen en la Fundación.

Son cuatro “tumbaollas” y, como todos los perros, irán al cielo cuando mueran. Estos, en particular, seguramente se reencontrarán allá con el hombre que los salvó del abandono y los amó incondicionalmente, como a tantos otros seres necesitados de atención: su querido amigo padre Liam Hayes SVD, más conocido como “Padre Guillermo”, quien falleció el 7 de diciembre pasado en Oberá y a quien estas mascotas insisten en honrar echadas en su tumba cada vez que pueden, en un gesto de fidelidad que no es raro en las mascotas que adoraron a sus compañeros humanos.

En el Parque Jardín Bíblico ya no es novedad ver a Pancho -un mestizo de color amarillo y ojitos redondos- tumbado sobre el montículo de tierra debajo del cual reposan los restos del sacerdote más extrañado por estos días en la Capital del Monte, ya que fue creador y sostén de los tres Hogares de personas enfermas y desamparadas que funcionan en la localidad; o a Simba y Brand descansando bajo la sombra del altar donde está su foto, o a Oso dándole vueltas a la sepultura, o al caballo “Petiso” (un equino realmente bajito que también fue rescatado de una muerte segura en las calles) rondando la cruz y controlando de cerca cada movimiento de sus amigos caninos.

Todos ellos estaban muy enfermos cuando los juntó y curó este religioso de la Congregación del Verbo Divino que, como lema, decía siempre que “nadie debe morir sin amor”. Varios llegaron de la mano de algún vecino que confió en el espíritu solidario a prueba de balas del curita.

Es que, desde que llegó a Misiones hace 28 años, hizo exactamente lo mismo con todos los desamparados que se le cruzaron en el camino, por eso impulsó la creación de los Hogares Santa Teresa y Espíritu Santo -ambos en Oberá- y el Hogar Virgen de Luján, en Guaraní.

La meta: nadie solo

En los tres Hogares de la Fundación Cheshire Argentina, cuyo representante era el padre Guillermo, viven casi cien ancianos, discapacitados motrices, enfermos librados del abandono o que no podían ser atendidos por sus humildes familias, y niños especiales que reciben alimento, cuidados profesionales y cura para el alma, si es que no la consiguen para el cuerpo.

Son la Fundación Cheshire y la propia comunidad con sus donaciones quienes sostienen económicamente los tres emprendimientos de tan necesaria existencia. Tras la partida del sacerdote, el compromiso de quienes asumirán al frente de las instituciones se redobla.

Fue un golpe muy duro para los obereños la pérdida física del hombre más santo de la localidad, en especial para sus colaboradores. Por eso, esa extraña reacción de sus mascotas que no quieren abandonar la tumba es interpretada por ellos como la señal más clara de la trascendencia de las almas, y en particular del alma de este hombre generoso y solidario nacido en Cappamore (Irlanda) pero autodeclarado misionero “por amor a la tierra colorada”.

Cada vez que pueden, los enfermeros del Santa Teresa acompañan a las mascotas a visitar al Padre Guillermo; pero a la que no faltan es a la cita de los días 7 de cada mes, cuando se celebra la Misa de Acción de Gracias en honor al sacerdote y a su inigualable e imprescindible obra.

Nuevas caras, igual amor

Tras la partida del padre Guillermo, nuevas caras se harán cargo de su obra. El nuevo presidente del Consejo de Administración, quien se hará cargo de la tarea administrativa y de gestión de la Fundación Cheshire Argentina de la Santísima Trinidad en la Capital del Monte, es el religioso Hugo Castro SVD, un verbita que además es ingeniero electrónico y misionó veinte años en África.

El sacerdote Juan Rajimon SVD, superior provincial de la Congregación Misioneros del Verbo Divino, oriundo de la India y radicado en la Argentina desde 1993, asumió como representante de la Fundación Cheshire Argentina de la Santísima Trinidad, para posibilitar la continuidad de la cooperación internacional con los centros instalados en Misiones.

En tanto que Biju Karimpoozhithazhe SVD, será el que lleve los temas propiamente religiosos que el padre Guillermo tenía a su cargo. Será el director espiritual de la Fundación y además estará a cargo de la Pastoral de Enfermos del Hospital obereño y de la coordinación de la Pastoral de la Salud de la Diócesis de Oberá. También colaborará como vicario de la Parroquia Cristo Rey. Este sacerdote era, hasta la semana pasada, párroco en El Soberbio. Allí lo recuerdan como “el curita de las botas”, por su notable tarea de ayuda y rescate de víctimas de la gran inundación de junio pasado.

Una misa cada día siete

El padre Guillermo Hayes falleció el 7 de diciembre de 2014, luego de una penosa enfermedad. Por su dedicación, en Oberá lo recuerdan todos los días 7 de cada mes con una misa muy especial en el lugar de su última morada, a la que asisten los residentes de los tres Hogares, los trabajadores, los profesionales médicos, los administradores, la comunidad… y por supuesto, las mascotas: los cuatro perros y el caballo Petiso que, apenas llega el momento, comienzan a mostrar su ansiedad.

La misa de enero fue particularmente especial, ya que se celebró en simultáneo en Cappamore (Irlanda) y en el Jardín Bíblico del Hogar Santa Teresa del Niño Jesús, haciendo honor a las dos nacionalidades del sacerdote.

Centros para una vida digna

Los Hogares de la Fundación Cheshire en Misiones son un refugio para la gente abandonada con dificultades físicas, psíquicas, de aprendizaje y para mayores abandonados. Son centros de cuidado y oración.

En ocasiones especiales actúan como hogares de tránsito para gente que no tiene otro lugar donde recuperarse de sus enfermedades y, una vez recobrada la salud, se reintegraron a su entorno familiar.

Son asilos donde algunos pasan sus últimos días en un ambiente de cuidado y confort. Y para algunos niños, son hogares temporarios hasta que se los pueda incorporar a una familia adoptiva.

La Fundación Cheshire es un organismo internacional con sede central en Inglaterra, fundado por Leonardo Cheshire, con el objetivo y el fin de ayudar al minusválido y a personas en edad avanzada.

En Argentina, la única sede hasta el momento se encuentra establecida en Oberá y su fundador fue el padre Guillermo Liam Hayes SVD.

Fuente: Primera Edición


Comentarios

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  1. Conozco la obra y tuve la fortuna de conocer muy bien al P. Guillermo; es realmente una obra de Dios que hay que apoyar y colaborar con ella en lo que se pueda. “No creo que Dios me haya creado para no hacer nada”.

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