“Qué hermoso lugar tendrá Dios para quien ha dejado tan maravillosa obra”

Esas fueron algunas de las palabras del sacerdote Armando Vera para su amigo, el padre Guillermo Hayes, que falleció el domingo y cuyos restos comenzaron a velarse ayer en Oberá y serán inhumados hoy.

DOLOR Y ACOMPAÑAMIENTO. Los fieles obereños, conocedores de la misericordia de Hayes y sus cuatro hermanos, estuvieron en el velatorio.

El velatorio del Padre Guillermo Hayes, sacerdote irlandés que tuvo una absoluta dedicación a los enfermos y abandonados en esta ciudad, se inició ayer en con la presencia de la familia que supo forjar, conformada por los internos y voluntarios que acompañaron cada una de sus obras.

Pasado el mediodía, como se había anunciado, se inició el velatorio. Vecinos de la comuna y colaboradores se acercaron para dar el último adiós a quién supo ganarse el corazón toda la comunidad.

De su numerosa familia biológica -nueve hermanos-, ya llegaron los cuatro que anunciaron su viaje hasta Oberá desde su Irlanda natal. Uno de ellos incluso vino hace un mes al conocer la gravedad de su estado de salud. “Me siento confortado porque pude ver que el Padre Guillermo quiso estar acá con la que consideró su propia familia, estamos felices por haberlo dejado estar acá con sus hermanos”, expresó el hermano que lo acompañó en sus últimos días, “siempre seguimos de cerca y sabemos su tarea y lo seguiremos haciendo, es una obra maravillosa por eso continuaremos colaborando y ayudando a cubrir las necesidades del Hogar”, señaló.

La primera misa fue oficiada por el Padre Armando Vera. En su homilía resaltó que “el Padre Guillermo ha hecho mucho bien al pueblo de Dios y a la Iglesia en este rinconcito del planeta. Suba una alabanza por su familia que lo ofrendó a la Iglesia y a nosotros nos dé el Señor la gracia de descubrir el camino para servir a Dios conforme nuestras capacidades como lo hizo él”.

En el salón que tantas veces lo vio pasar, compartir, celebrar. Donde rezan las frases “Alegría para los que llegan. Bienestar para los que conviven. Paz para los que permanecen y Bendición para los que parten”, se cumplirá el velatorio hasta mañana a las 10, horario en que será inhumado a pocos pasos, en el Jardín Bíblico, espacio que también soñó y está en plena construcción.

Sus colaboradores, aquellas personas que supieron comprender y acompañarlo en su misión, no pueden evitar el dolor que representa su partida, aunque a la vez quedan con el privilegio de haber sido parte de su entorno más cercano, tesoro que guardarán por siempre y que los llevará a continuar como si el permaneciera aquí.

“Nunca tuvo un no ante cada pedido, lo conocí en un momento difícil cuando apenas manejaba el castellano por el fallecimiento de un familiar y ahí estuvo, no conozco a nadie a quien le haya dicho no a un pedido”, recordó María Blanca Morchio, tesorera de la Fundación Cheshire, creadora de los Hogares. “Nos deja la enseñanza de que sin especular si nos conviene o no, siempre tenemos que decir si a un pedido de ayuda”.

Ante la continuidad de la obra del Padre Guillermo, expresó: “Era su gran preocupación. Tenía temor de encontrarse con Dios y que todavía no haya terminado su misión, le decíamos: Padre como siente eso con todo lo que ha hecho, que nos queda a nosotros”. Por otro lado, contó que fue la primera en saber la noticia, aunque “todo el grupo estuvo siempre, gente de oro que siempre lo acompañó, la presencia de la gente que trabaja es para resaltar, porque después de cumplir sus tareas en los Hogares se acercaban al Sanatorio para estar con él”.

Quienes conforman los distintos grupos de trabajo están convencidos de que les queda una gran responsabilidad. María Blanca Morchio fue más allá y dijo que “nos deja una gran responsabilidad a toda la comunidad. Mucha gente hoy me preguntaba dónde queda el Hogar, la verdad que no conocer el Hogar después de tanto tiempo de funcionar, habla de la responsabilidad de cada uno. Hay mucho para hacer, nos deja una herencia hermosa, pero con mucha responsabilidad. Esperamos que siga, muchas personas nos necesitan. No se olviden que los Hogares existen, tenemos un hermoso Jardín Bíblico que ya está disponible para venir a visitar, a reflexionar, los hogares están abiertos a que se acerquen a visitar, ayudar o simplemente hablar con los internos que es lo que también ellos necesitan”.

Este miércoles se celebrará la última misa de cuerpo presente y luego será la inhumación.

“Qué hermoso lugar tendrá Dios para quién ha dejado tan maravillosa obra”, expresó el Padre Armando. A lo que todos respondieron “que brille para él la luz que no tiene fin”.

Fuente: Primera Edición


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